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Con esto, cuidado

Nadie le vende tanto humo a una persona mayor como quien dice estar cuidándola. Esta sección existe para nombrar lo que casi nadie nombra, con las señales concretas para reconocerlo a tiempo.

Ninguna de las categorías de esta página se promociona en DIGNA. Ninguna empresa puede pagar para salir de acá ni para que dejemos de publicarla.

Evitá directamente

Ocho categorías donde la pérdida es casi segura y a veces irreversible.

No lo hagas

Suplementos que prometen recuperar la memoria

Cápsulas, polvos y fórmulas que aseguran mejorar la memoria, regenerar cartílagos o frenar el envejecimiento.

Señales para reconocerlo

  • La publicidad usa palabras como «regenera», «revierte» o «previene».
  • Aparece un profesional con guardapolvo que no dice dónde atiende.
  • Se vende por redes o por teléfono, nunca en farmacia con receta.
  • El precio baja mucho si comprás tres frascos.

En Argentina no se pueden atribuir propiedades terapéuticas a un suplemento dietario. Si alguien lo hace, está incumpliendo la norma. Y si ya tomás varios medicamentos, un suplemento puede interferir con ellos: preguntale a tu médico antes de sumar cualquier cosa.

No lo hagas

Aparatos y tratamientos milagrosos

Pulseras magnéticas, colchones curativos, plantillas que corrigen todo, máquinas que prometen aliviar cualquier dolor.

Señales para reconocerlo

  • Prometen resultados sin esfuerzo y sin efectos adversos.
  • Muestran testimonios emocionantes en lugar de estudios.
  • Presionan con «quedan pocas unidades».
  • No hay forma de devolverlo si no funciona.

Ningún aparato cura la artrosis, el párkinson ni la demencia. El dinero gastado ahí es dinero que no está disponible para algo que sí ayuda: rehabilitación, adaptar el baño, un buen calzado.

No lo hagas

Tiempo compartido y clubes vacacionales

Contratos de larga duración que se firman en una presentación con desayuno, sorteo o premio incluido.

Señales para reconocerlo

  • Te invitan a una charla «sin compromiso» con regalo asegurado.
  • La reunión dura horas y no te dejan ir a pensarlo.
  • Hay que firmar hoy para acceder al precio.
  • Las cuotas de mantenimiento aparecen recién en la letra chica.

Es una de las modalidades con más reclamos del país entre personas mayores. La ley te da derecho a arrepentirte dentro de un plazo: si firmaste, revisá los plazos y ejercelo por escrito cuanto antes. DIGNA no promociona estos contratos ni siquiera dentro de contenidos de viajes.

No lo hagas

Inversiones con renta asegurada

Propuestas de multiplicar los ahorros con rendimientos fijos, criptomonedas, fideicomisos o «negocios de conocidos».

Señales para reconocerlo

  • Prometen una ganancia fija y alta, sin riesgo.
  • Te apuran: «la oportunidad cierra el viernes».
  • Quien te lo ofrece no está registrado ante el organismo de control.
  • Te piden que no lo consultes con nadie.

Ninguna inversión seria garantiza rendimiento. Si tenés ahorros de toda una vida, consultá con un contador o un asesor registrado antes de mover un peso, y nunca decidas en el mismo encuentro en que te lo proponen.

No lo hagas

Créditos rápidos sobre el haber jubilatorio

Préstamos ofrecidos por teléfono, a domicilio o en la puerta del banco, que se descuentan directamente del haber.

Señales para reconocerlo

  • Te ofrecen dinero sin pedirte casi nada.
  • No te explican el costo financiero total ni cuánto vas a pagar de más.
  • Te piden la tarjeta, la clave o que firmes papeles que no leíste.
  • Aparecen descuentos en el haber que nunca autorizaste.

Revisá tu recibo todos los meses. Si aparece un descuento que no reconocés, reclamá de inmediato ante el organismo previsional y ante tu banco. Nadie legítimo te va a pedir tu clave.

No lo hagas

Seguros y planes vendidos puerta a puerta

Servicios de sepelio, asistencia o ahorro ofrecidos en el domicilio o por llamada, con firma inmediata.

Señales para reconocerlo

  • Llegan sin que los hayas llamado.
  • Insisten con que es «para no dejarle problemas a tus hijos».
  • El contrato tiene cláusulas de permanencia larga.
  • No dejan una copia de lo que firmaste.

Nunca firmes nada en la puerta de tu casa. Pedí el contrato, mostráselo a alguien de confianza y decidí después. Tenés derecho a revocar las compras hechas fuera de un local comercial dentro del plazo legal.

No lo hagas

Juego online y apuestas

Casinos digitales, apuestas deportivas y bingos que se promocionan como entretenimiento para el tiempo libre.

Señales para reconocerlo

  • Ofrecen «créditos de bienvenida» para empezar a jugar.
  • Se juega solo, de noche y sin testigos.
  • Aparecen gastos que no se recuerdan al día siguiente.
  • Se empieza a jugar para recuperar lo perdido.

El tiempo libre y la soledad son dos factores de riesgo reconocidos de ludopatía en personas mayores. DIGNA no promociona ninguna plataforma de juego, y si notás alguna de estas señales en vos o en un familiar, se puede pedir ayuda.

No lo hagas

Servicios de salud a domicilio sin matrícula

Personas que ofrecen enfermería, kinesiología, podología o «terapias» a domicilio sin acreditar formación.

Señales para reconocerlo

  • No muestran matrícula ni dicen dónde se formaron.
  • Cobran sólo en efectivo y no dan comprobante.
  • Prometen resultados que ningún profesional promete.
  • Desaconsejan consultar con el médico de cabecera.

Pedí siempre número de matrícula y verificalo. Un profesional serio no se ofende: lo entiende.

Mirá con atención

Situaciones que pueden ser legítimas, pero que conviene revisar antes de decidir.

Mirá con atención

Llamados que dicen ser del banco, de la obra social o del organismo previsional

Alguien llama, sabe tu nombre y te pide datos para «actualizar el sistema» o «liberar un aumento».

Señales para reconocerlo

  • Te apuran y te piden que no cortes la comunicación.
  • Piden clave, código que llegó por mensaje o número de tarjeta.
  • Amenazan con que vas a perder el beneficio.
  • El número que aparece se parece al oficial.

Cortá y llamá vos al número que figura en tu resumen o en el sitio oficial. Ninguna institución seria pide claves por teléfono. No es descortesía cortar: es cuidarse.

Mirá con atención

Compras por redes sociales a vendedores sin datos

Publicaciones con precios muy por debajo del mercado y pago por transferencia a un alias personal.

Señales para reconocerlo

  • No hay dirección, teléfono fijo ni razón social.
  • Sólo aceptan transferencia, nunca plataformas con protección.
  • La cuenta tiene pocas publicaciones y muchos comentarios iguales.
  • Presionan para cerrar la compra rápido.

Comprá en plataformas que retengan el pago hasta la entrega. Si ya transferiste y no llegó, hacé la denuncia ante Defensa del Consumidor de tu provincia y en el banco.

Mirá con atención

Cuidadores contratados sin referencias ni acuerdo escrito

Se contrata por urgencia, por recomendación de un tercero, sin verificar nada.

Señales para reconocerlo

  • No hay referencias que se puedan llamar.
  • No se firma un acuerdo con tareas, horarios y honorarios.
  • Se le da acceso a dinero, tarjetas o documentación sin registro.
  • La persona mayor queda sola con alguien que nadie conoce.

Verificá referencias, dejá por escrito las tareas y los horarios, y organizá el manejo del dinero de modo que nadie quede en una posición ambigua. Proteger el vínculo laboral también protege a la persona cuidada.

Mirá con atención

Productos de cuidado comprados sin saber cuál corresponde

Andadores, colchones, sillas o protecciones elegidos por precio o por lo que dijo el vendedor.

Señales para reconocerlo

  • Se compra sin que nadie haya visto a la persona.
  • El vendedor recomienda «el más completo» sin preguntar nada.
  • Se salta directamente al producto de mayor dependencia.
  • No se prueba antes ni se puede devolver.

Un andador con la altura mal calculada aumenta el riesgo de caída en vez de reducirlo, y un pañal usado cuando alcanzaba un apósito acelera la pérdida de autonomía. Consultá antes de comprar: casi siempre el producto correcto es más barato que el que quieren venderte.

Si ya pasó

Lo primero: no es tu culpa y no sos ingenua. Estas maniobras están diseñadas por gente que estudia cómo generar apuro, miedo y vergüenza. La vergüenza es justamente lo que buscan, porque hace que no lo cuentes.

  1. Contale a alguien de confianza hoy mismo. En soledad las cosas se agravan.
  2. Si hubo dinero o datos bancarios de por medio, avisá al banco de inmediato y pedí el bloqueo.
  3. Guardá todo: contratos, mensajes, comprobantes, nombres y números de teléfono.
  4. Si firmaste algo fuera de un local comercial, fijate los plazos para revocar. La ley de defensa del consumidor prevé un plazo de arrepentimiento.
  5. Hacé la denuncia ante la oficina de Defensa del Consumidor de tu provincia y, si hubo delito, en la comisaría.
  6. Si aparecen descuentos no autorizados en el haber jubilatorio, reclamá también ante el organismo previsional.

Una advertencia sobre el entorno cercano

No todo el abuso económico viene de afuera. Una parte importante ocurre dentro de la familia o del círculo cercano, y es la más difícil de nombrar. Si sentís que alguien maneja tu dinero sin tu acuerdo, te presiona para firmar o te aísla de otras personas, eso también es algo sobre lo que se puede pedir orientación.

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