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Revisar la casa para prevenir caídas, habitación por habitación
Una caída rara vez es un accidente aislado. Casi siempre es el resultado de varias cosas pequeñas que se fueron acumulando: una alfombra que se dobla, una lamparita quemada hace meses, unas pantuflas sin suela, un mueble que se movió de lugar.
La buena noticia es que la mayoría de esas cosas se arreglan en una tarde y casi ninguna cuesta caro. Esta guía es una recorrida de treinta minutos. Hacela con la persona que vive ahí, nunca por encima de ella: la casa es suya y las decisiones también.
Antes de empezar: tres cosas que no están en las paredes
- El calzado. Pantuflas sueltas, sin talón o con suela lisa son una de las causas más frecuentes. Calzado cerrado, con suela de goma y que se sostenga solo.
- Los medicamentos. Algunos producen mareo o bajan la presión al levantarse. Si hubo un cambio reciente y aparecieron tropiezos, comentalo en la próxima consulta.
- La vista. Anteojos desactualizados o cataratas sin operar cambian por completo la percepción de un escalón.
La entrada y los pasillos
- Sacá las alfombras sueltas o fijalas con cinta doble faz. Las alfombras con bordes levantados son el enemigo número uno.
- Despejá el camino: cables, macetas, zapatos, diarios apilados.
- Comprobá que haya luz suficiente para ver el piso desde la puerta hasta cada habitación.
- Si hay escalones, marcá el borde con una cinta de color contrastante.
El baño
Es donde ocurre la mayor proporción de caídas graves, porque se combinan superficie mojada, poca ropa y movimientos de giro.
- Colocá un barral firme al lado del inodoro y otro dentro de la ducha. Atornillados a la pared: las agarraderas con ventosa no sostienen a una persona.
- Alfombra antideslizante dentro de la bañera o el plato de ducha.
- Un banco o silla de ducha permite bañarse sentado, que es mucho más seguro y menos cansador.
- Si el inodoro es muy bajo, un elevador reduce el esfuerzo al levantarse.
- Verificá que la puerta pueda abrirse desde afuera en caso de necesidad.
El dormitorio
- Una luz que se encienda desde la cama, o mejor, una luz nocturna con sensor en el camino al baño.
- La cama a una altura que permita sentarse con los pies apoyados en el piso.
- Nada de cables cruzando el paso hacia el baño.
- Lo de uso diario, al alcance sin subirse a nada.
La cocina
- Bajá a la altura de la cintura lo que se usa todos los días. Nadie debería subirse a una silla para alcanzar una olla.
- Limpiá los derrames en el momento, no después.
- Si hay que estar mucho tiempo de pie, un taburete alto alivia y reduce el riesgo.
Las escaleras y el exterior
- Pasamanos firme de los dos lados si se puede, y que sobresalga del primer y del último escalón.
- Luz arriba y abajo, con interruptor en ambos extremos.
- Afuera: revisá baldosas flojas, desniveles y la iluminación de la entrada de noche.
Por dónde empezar si no se puede hacer todo
Este es el orden que más impacto tiene por cada peso invertido:
- Sacar las alfombras sueltas y despejar los pasos. Cuesta cero.
- Cambiar el calzado. Cuesta poco y cambia mucho.
- Poner luz nocturna en el camino al baño.
- Colocar los barrales del baño.
- Sumar la silla de ducha.
- Recién después, el resto.
Si ya hubo una caída, aunque no haya habido lesión visible, conviene comentarlo con el médico: una caída es información clínica, no sólo un susto. Y si hubo golpe en la cabeza, pérdida de conocimiento o dolor que no cede, consultá sin esperar.
Lo que se necesita para esta recorrida
Reunimos las opciones de barrales, alfombras antideslizantes, luces con sensor y sillas de ducha que se consiguen en Argentina, con la medida y el tipo que conviene en cada caso.
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Antes de comprar un andador o una silla de ruedas
Estos no son productos que convenga elegir por catálogo. La altura mal calculada de un bastón o un andador aumenta el riesgo de caída en lugar de reducirlo, y quien vende suele recomendar «el más completo» sin haber visto caminar a la persona. Consultá antes: casi siempre el elemento correcto es más barato que el que quieren venderte. Ver la alerta completa.
Si preferís que lo miremos juntas
La evaluación del hogar es una recorrida completa con la profesional y un informe escrito con los cambios ordenados por costo e impacto, para hacerlos por etapas.